¿Qué entendemos por residuos industriales?

Si trasladamos el concepto de residuo al sector industrial, debemos definir los Residuos Industriales como aquellos residuos generados por la actividad industrial, procedentes de la extracción, explotación, producción o fabricación, transformación, almacenamiento y distribución de productos, y de los que la empresa se desprende o tiene la obligación de desprenderse.

Existen diferentes tipos de residuos industriales en virtud del origen y de las características de los mismos:

Residuos asimilables a urbanos

Aquellos que proceden de la industria, pero que tienen una composición similar a los Residuos Urbanos (RU). Suelen ser recogidos y tratados de forma similar al resto de los Residuos Urbanos (restos de comedores, basura de oficinas, restos orgánicos, papel, cartón, plásticos, textiles, maderas, gomas, etc.)

Residuos Peligrosos

Aquellos que figuran en la Lista de Residuos Peligrosos aprobada en el Real Decreto 952/1997, así como los recipientes y envases que los hayan contenido. También, los que hayan sido calificados como peligrosos por la normativa comunitaria y los que pueda aprobar el Gobierno estatal conforme a lo establecido en la normativa europea, o en convenios internacionales en los que Chile participe (ácidos usados, pilas usadas, baterías agotadas, pinturas, disolventes, etc.)
Estas sustancias, debidas a su composición química y a sus características (inflamabilidad, toxicidad, reactividad química, etc.) son peligrosas para la salud y/o el medio ambiente y requieren una consideración y un tratamiento especial.

Residuos Inertes

Aquellos que, una vez depositados en vertederos, no experimentan transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas (escombros, gravas, arenas…). En general son residuos no peligrosos para la salud y el medio ambiente, aunque algunos como los procedentes de la minería, pueden contener elementos tóxicos.
Si tenemos en cuenta los diferentes tipos de residuos industriales existentes, y atendemos a la naturaleza de las sustancias que los componen, es necesario clasificar los residuos industriales a efectos de su gestión en dos categorías claramente diferenciadas: PELIGROSOS y NO PELIGROSOS.
Esta labor de clasificación corresponde a la empresa, es una obligación legal, y supone la forma más adecuada de tratar los residuos generados.
Por otra parte, si tenemos en cuenta la definición de Residuo Peligroso, podemos englobar dentro de los Residuos No Peligrosos los residuos asimilables a urbanos, los residuos inertes y otros residuos, como por ejemplo, algunos lodos de depuradora no peligrosos.